Mientras que la Semana Santa se acerca, los bares de nuestra querida España se ponen las mejores galas para atrapar a los extranjeros de la mejor manera posible. Existe una parte de la hostelería española que aun no ha entendido qué es eso del turismo fuera de los años 70 y no es cuestión que el político pague 0,80 € por un café, es una cuestión de querer que el negocio de la hostelería sea sostenible con el tiempo.