¿Os acordáis de los olores de vuestra infancia? ¿Recordáis cómo olía vuestra casa de pequeños? Cuándo ibais de visita a otra casa y olía de manera diferente a la vuestra, os preguntabais por qué era así. Si como en mi caso, en los 80 casi todos compartíamos los mismos principios universales: una tele de tubo, un balón de fútbol, la bici, la cocina de fogones, la tostadora que quemaba más que tostar y las calcomanías nocivas que tu madre te prohibía ponerte. El secreto estaba en la cocina (y que tu padre no usase Varon Dandy), ya lo decía el programa de televisión.
Un blog con muchos propósitos, con muchas historias y con "un año de vida" por delante. Son 360 días en los que serán contadas mis vivencias y ocurrencias.
Mostrando entradas con la etiqueta año. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta año. Mostrar todas las entradas
miércoles, 30 de marzo de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
Qué hacer en 360 días
Antes de comenzar quiero dar las gracias a todos y aquellos que me han permitido poder cobrar durante el próximo año mes a mes el paro. Sé que no han sido muchos, puesto que si lo fuesen estaría más de un año, pero aun así hay que ser agradecidos.
Al abrir el buzón y ver una carta - si se puede llamar así a un papel doblado - del "Ministerio de Trabajo e Inmigración" ya sabía que por la parte de inmigración no era, pero del de trabajo tampoco. Mis sospechas sobre el tiempo que podría disfrutar de paro eran infundadas, "no sería mucho" - me dije - cuando estaba en la cola del mismo y el muchacho de atrás llenaba su garganta con humo marijuanero. Y así ha sido, un año, 360 días para ser exactos; y es que mi pasado laboral en Microsoft me persigue hasta en estas situaciones.
Al abrir el buzón y ver una carta - si se puede llamar así a un papel doblado - del "Ministerio de Trabajo e Inmigración" ya sabía que por la parte de inmigración no era, pero del de trabajo tampoco. Mis sospechas sobre el tiempo que podría disfrutar de paro eran infundadas, "no sería mucho" - me dije - cuando estaba en la cola del mismo y el muchacho de atrás llenaba su garganta con humo marijuanero. Y así ha sido, un año, 360 días para ser exactos; y es que mi pasado laboral en Microsoft me persigue hasta en estas situaciones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)